Si lo tuyo son los acuarios, probablemente tendrás que echar mano de medicamentos para cuidar la salud y el bienestar de los animales y las plantas que viven en tu tanque.

Así que hoy vamos a ver cómo y cuándo introducir bacterias y cuándo usar antibióticos en un acuario, uno de los tratamientos más eficaces. ¡Sigue leyendo!

Cómo realizar un buen cultivo bacteriano

Con un acuario vas a crear un ecosistema vivo, donde habiten en él los peces elegidos, las plantas acuáticas... Y dentro de su preparación, hay un elemento que destaca por encima de otros: el llamado cultivo bacteriano, pues introduciendo bacterias garantizan un ecosistema equilibrado y saludable.

¿Qué bacterias viven en un acuario?

Gracias al proceso de nitrificación que realizan las bacterias en los acuarios es posible conseguir ecosistemas 100 % saludables. En concreto, son las encargadas de establecer y mantener el ciclo del nitrógeno. ¿Cómo lo hacen? Pues descomponiendo el amoníaco en forma de nutrientes ideales para el ecosistema y las plantas… Además de garantizar un agua cristalina.

Este proceso tiene lugar en dos fases y es pura ciencia:

  • Bacterias Nitrosomonas. Son las primeras que actúan y se encargan de convertir el amoníaco (NH3) en nitrito (NO2), un compuesto nocivo, pero bastante menos.
  • Bacterias Nitrobacter. Después entran en acción estas bacterias para transformar el nitrito (NO2) en nitrato (NO3). Menos tóxico, actúa como nutriente para las plantas.

Cuándo y cómo introducir a estas “amigas” con éxito

  • Monta el acuario. Cuando ya esté lleno de agua y con todos sus elementos colocados, los expertos recomiendan encender el filtro. En él se asentarán muchas bacterias.
  • Incorpora un producto de cultivo bacteriano. Hay muchos en el mercado que incluyen las bacterias necesarias: conviene no saltarse las recomendaciones del fabricante. Hazlo a partir del tercer día.
  • Temperatura y otras condiciones del agua. Lo ideal es que se encuentre entre 24 y 28°C, y el pH, entre 6,5 y 8,5. Además, el agua debe contar con un buen nivel de oxígeno.
  • No te saltes el tiempo de espera. Un cultivo bacteriano no se crea en cero coma. Lo normal es esperar entre 10 y 20 días: durante ese tiempo las bacterias empezarán a colonizar el espacio desde el filtro, pasando al sustrato y cualquier otra superficie.
  • Los primeros peces. Introdúcelo de forma gradual para una acumulación de desechos orgánicos demasiado rápida.

Parámetros del agua de un acuario para construir un ecosistema saludable

El bienestar de los peces y plantas acuáticas que elijas para tu tanque de agua dulce depende directamente de ciertos valores: pH, KH, GH… ¿Te suenan? Son algunos de los principales parámetros del agua de un acuario, y al mantenerlos en unos niveles óptimos, te estás asegurando de que sus habitantes vivirán en un ecosistema equilibrado.

El pH de un acuario (y cómo bajarlo)

Bajar el pH de un acuario garantiza una buena calidad del agua, pues de este parámetro físico dependerá en gran medida que los peces vivan en óptimas condiciones; por supuesto hay otros, como la temperatura y la densidad.

  • El pH es a la concentración de iones de hidrógeno con carga positiva en el agua (hidrogeniones), que nos indica su calidad.
  • Este valor se clasifica en una escala logarítmica (en base 10) que va del 0 al 14, el máximo de alcalinidad o acidez del agua. El 7 es un valor neutro.
  • La mayoría de los peces pueden vivir en unos niveles de pH entre el 6,6 y el 7,6, y por eso es clave mantenerlos.

Cuando se altera el pH, la salud de las especies acuáticas corre riesgos. Desde severos cuadros de estrés a reducción de su capacidad respiratoria y alteraciones en su reproducción. Además de aparición de distintas patologías y problemas en su metabolismo, con síndromes como el de la alcalosis.

Métodos naturales

Y cuándo este valor se descontrola, ¿cómo podemos bajar el pH de un acuario? Es fundamental realizar una medición precisa, con tiras reactivas (las menos seguras) o tests de gotas y medidores digitales, que garantizan resultados más fiables. Con estos métodos reducirás el pH gradualmente:

  • Pon turba en el filtro. Este material libera taninos y ácidos húmicos en el agua.
  • Añade hojas de almendro indio. Lo ideal son de dos a tres hojas cada 50 l de agua: al descomponerse desprenden taninos.
  • Echa madera de Mopani. Hierve los troncos antes de echarlos al agua y estarán libres de impurezas.
  • Usa agua de ósmosis inversa. Puedes acoplar una unidad de ósmosis inversa en el grifo, sobre todo si el agua donde vives es dura y alcalina. Otra opción es la destilada.
  • Aumenta el CO2 del agua. Se recomienda para acuarios plantados. Cuando el dióxido de carbono se disuelve en agua genera ácido carbónico, reduciendo el pH.

Por supuesto, estos parámetros se refieren a tanques de agua dulce. Pero por si te pica la curiosidad, el pH de los acuarios de agua salada suele necesitar niveles superiores, de 8,0 a 8,3.

Algunos químicos que también funcionan

Resultan de gran ayuda, sobre todo cuando es necesario reducir el parámetro con rapidez y con todas las garantías de seguridad. Por supuesto, sin olvidarnos de realizar mediciones en el agua varias veces al día, ya que tiende a fluctuar. Prueba estas opciones:

  • Estabilizadores de pH. Son productos químicos elaborados para reducirlo o bajarlo de forma controlada. Es importante no saltarse las indicaciones de sus fabricantes y efectuar una medición después de cada aplicación. Algunos de estos neutralizadores también sirven para eliminar el exceso de cloro, cloramina y amoniaco.
  • Ácido fosfórico o cítrico. Sólo para acuaristas con cierto nivel de experiencia, se debe utilizar con mucha precaución. La dosis idónea es una gota de ácido fosfórico o cítrico por cada 10 litros de agua, y no añadir más sin haber medido de nuevo el nivel de pH.

Errores a evitar al bajar el pH

  • No reduzcas más de 0,2 puntos al día. Bajar el pH demasiado rápido puede ser contraproducente. Para mantenerlo en niveles óptimos, lo mejor son las mediciones periódicas.
  • Mide el KH (Carbonate Hardness) antes de intentar bajar el pH. Este parámetro mide la dureza de carbonatos, y cuando está muy elevado hace difícil modificar el pH. Redúcelo primero y será más fácil.
  • Consulta en Asociaciones. Prueba a contactar con asociaciones dedicadas a divulgar y expandir esta disciplina a través de actividades lúdicas, boletines, charlas, etc. La más veterana se llama Asociación Española de Acuaristas, abierta desde 1953, y si resides en Madrid, igual te apetece chequear la Asociación Acuariofilia Madrid, más reciente.

GH y KH: ¿Cuál es la diferencia?

Que el agua de un acuario sea más o menos dura puede alterar su pH. De ahí la importancia de estos dos elementos, directamente relacionados con su dureza (es decir, la concentración de minerales disueltos en ella).

  • El KH mide la cantidad de iones de bicarbonato y carbonato,por lo que un nivel adecuado ayudará a lograr un pH estable.
  • El GH mide la concentración de minerales, sobre todo calcio y magnesio. Ambos son esenciales para la salud de la fauna y la flora acuáticas, y para que los peces puedan regular su presencia en su organismo (la llamada osmorregulación). De hecho, se aconseja mantener estos dos elementos en valores medios con mediciones semanales: el KH debe estar sobre ¾, y el GH, entre 6/7.

Otros valores imprescindibles para que tus peces vivan felices

  • Temperatura. Lo ideal en tanques de agua dulce es mantener el agua entre 24 °C y 26 °C. Para medirla se aconseja un termómetro preciso, como los digitales electrónicos.
  • Amoniaco, nitritos y nitratos. Los tres son nocivos para los peces en distintos grados. Por eso, es clave controlar sus niveles con medidores específicos. El amoniaco (NH3) debe estar a cero, y hay que evitar picos de nitrito (NO2) y nitrato (NO3). Para que estén bajos, es necesario realizar cambios parciales de agua con regularidad.
  • Dióxido de carbono. El oxígeno es esencial para que los peces respiren y para el desarrollo metabólico de las plantas. Por eso, es crucial asegurarse de que el acuario ofrece una buena circulación del agua. Se puede medir con tests para CO2.

Suministrar antibióticos a un acuario, ¿sí o no?

Hay mucha polémica sobre si se deben utilizar este tipo de medicamentos en acuarios. ¿Por qué?

  • Los antibióticos destruyen todas las bacterias del agua, incluyendo a las beneficiosas. Sin ellas, los peces, gasterópodos, crustáceos, etc. no podrían sobrevivir.
  • Pero, por otra parte, cuando nuestros peces enferman por una infección bacteriana es necesario tratarlos y medicarlos.

Mi primer consejo es tajante: no intentes hacerlo por tu cuenta y nunca suministres antibióticos a tu acuario sin prescripción veterinaria:

  • Por un lado, tendrás que comprarlos de manera irregular (al no tener receta)
  • Y por otro, un uso equivocado puede dañar el equilibrio del delicado ecosistema.

Cómo añadir medicamentos al agua del acuario de manera segura

Si hay que medicar todo el acuario, la cosa se complica… Estos consejos te ayudarán a hacerlo de forma segura:

  • Desconecta los filtros UV y los dispositivos ionizadores. La luz ultravioleta y el ozono son incompatibles con la mayoría de los tratamientos. 
  • Retira los filtros de carbón activado. Si no lo haces, atraparán los medicamentos y no servirán de nada. 
  • A la hora de añadir la dosis prescrita por el veterinario al agua, haz cálculos. Si en el acuario hay muchos elementos de decoración (rocas, ramas, figuras…), tendrás que averiguar su volumen aproximado y restarlo del total del agua. Una dosis de antibiótico excesiva puede ser tóxica para los peces.
  • Nunca combines dos medicamentos distintos, salvo bajo prescripción médica.
  • No uses jamás medicamentos para consumo humano en tu acuario. Aunque tengan el mismo nombre, su composición y utilización son distintas.
  • Limpia y sanea el acuario antes de suministrar el antibiótico. Aspira el fondo para eliminar restos orgánicos, asegúrate de que la bomba de aireación funciona bien y haz un cambio parcial de agua renovando un 25% del total. Añade un acondicionador de agua de calidad en la dosis indicada por el fabricante. 
  • Reduce la cantidad de comida que das a tu pez o peces enfermos. Al estar malitos comerán menos y los restos enturbiarán el agua.

Una vez terminado el tratamiento, vuelve a poner el filtro de carbón activado para eliminar los restos de antibiótico y haz un cambio parcial de agua.

Cómo montar un acuario en cuarentena paso a paso

El acuario de cuarentena es un tanque independiente para apartar a uno de los seres vivos del resto del acuario, por lo que lo tendrás que poner en marcha:

  • Si vas a traer nuevos especímenes
  • O si sospechas que alguno de tus pequeños amigos está incubando o sufriendo una enfermedad, tiene alguna herida o úlcera o muestra un comportamiento inusual.

Para lo último, se conoce como "acuario hospital".

Con un tanque de entre 30 y 60 litros de agua puede ser suficiente, aunque esto dependerá del tamaño de los peces o invertebrados que tengas y del de tu acuario en general.

Vamos a ver cómo montar un acuario de este tipo, paso a paso. Las pautas a continuación son para tanques de agua dulce, aunque la mayoría de ellas son válidas para acuarios marinos (te indico cuáles):

  1. Limpia el nuevo tanque antes de usarlo. Frota las paredes por dentro y por fuera con una esponja o un estropajo que no raye y vinagre de uso alimentario (5%-6% de ácido acético). Después, enjuágalo bien y déjalo lleno de agua durante un mes para que elimine todo los restos. Vacíalo, acláralo a fondo y sécalo.
  2. Lo mejor es que el fondo sea de cristal, sin grava ni sustrato. Será más fácil retirar los residuos orgánicos para mantenerlo impecable.
  3. Forra la trasera y los laterales del tanque con un vinilo o plástico negro. Los peces se sentirán más tranquilos y resguardados.
  4. Coloca unos trozos de tubo de PVC o unos tiestos de plástico para que los peces se puedan esconder cuando se sientan amenazados. Es mejor no poner rocas naturales, que pueden transmitir infecciones.
  5. Llena el acuario de cuarentena con un 70% de agua del acuario “madre” (aprovecha para hacerle un cambio de agua parcial) y un 30% de agua dulce. Así, los nuevos inquilinos se irán adaptando a las condiciones del medio.
  6. Instala un calentador sencillo y un filtro de mochila o mecánico: es importante que genere una corriente ligera para oxigenar el agua. Los difusores de aire van muy bien, pero no se pueden utilizar en acuarios marinos. En estos casos, opta por un skimmer.

Manejo y precauciones de estos acuarios

  • Cuando vayas a sus próximos habitantes al acuario de cuarentena, hazlo mediante el método de “bolsa flotante”. Consiste en colocar la bolsa con agua donde se encuentra el pez en el interior del acuario, de manera que las temperaturas se igualen. Un cambio brusco puede aumentar el estrés del animal.
  • Intenta ubicarlo en una zona sin corrientes de aire, radiadores o luz solar directa. Como mínimo, debe estar a 3 metros de distancia de otros acuarios para evitar que se transmitan enfermedades por aerosol (no es habitual, pero puede suceder).
  • La cuarentena tiene una duración de entre 2 y 4 semanas, según el caso. A lo largo de este tiempo, ve realizando pequeños cambios de agua para mantener los parámetros estables: basta con renovar entre un 10% y un 15% cada dos días. Por supuesto, tendrás que retirar los restos orgánicos que se depositen en el fondo para mantener el agua en perfecto estado.

Beneficios de montar un acuario cuarentena

  • Está demostrado que el estrés hace que los peces sean más proclives a padecer enfermedades. Mantenerlos apartados del resto durante un tiempo los relajará y los hará más fuertes, listos para empezar la convivencia con los demás.
  • La cuarentena es esencial para mejorar la salud y fortalecer el sistema inmunológico de los nuevos inquilinos. Pueden ser peces, pero también invertebrados: anémonas, corales, crustáceos, gasterópodos… De hecho, en acuarios marinos la cuarentena es aún más importante que en los de agua dulce.
  • En el acuario de cuarentena podrás alimentar adecuadamente a los nuevos peces para que se fortalezcan, sin tener que competir por los recursos con los demás (que estarán más espabilados y se conocerán los trucos). Cuando estén listos, no tendrán problemas para marcar su territorio frente a sus compañeros.
  • Durante el tiempo que mantengamos a los nuevos peces separados, podremos observarlos en solitario e intentar identificar síntomas de enfermedades, lesiones, comportamientos extraños… Así evitaremos introducir infecciones, parásitos y problemas sanitarios en el acuario.
  • Y si hay que medicar a los recién llegados o a algún integrante de la colonia original, el acuario de cuarentena es el lugar ideal para aplicar el tratamiento. No afectará al resto del ecosistema y no destruirá las bacterias beneficiosas que viven en el agua.

¿Qué antibióticos se utilizan para tratar peces de acuario?

Los antibióticos más empleados en el tratamiento de peces domésticos u ornamentales son:

  • El cloranfenicol
  • La tetraciclina
  • La oxitetraciclina (no es eficaz en entornos marinos)
  • La terramicina.

Advertencias sobre los antibióticos para peces de acuario

Cuando hay que eliminar bacterias que afectan al agua (como la famosa cianobacteria, el terror de muchos acuariófilos), lo más habitual es utilizar amoxicilina. Sin embargo, ve con cuidado: son muchos los expertos que la desaconsejan y sugieren optar por tratamientos menos agresivos.

Siempre que vayas a utilizar cualquiera de estos antibióticos en tu acuario, asegúrate de que están permitidos por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) y sigue estrictamente las indicaciones. Pero si haces las cosas bien y llevas a tus pequeños amigos al veterinario, no tendrás que preocuparte: los profesionales saben lo que hacen.

Cómo suministrar antibióticos a tus peces: las vías más adecuadas

Añadir antibióticos en el acuario por el sistema de “baño” (diluyéndolos directamente en el agua) está totalmente desaconsejado:

  • Destruyen las bacterias buenas
  • Su eficacia no está probada
  • Y pueden causar efectos secundarios desconocidos a nuestros queridos amigos acuáticos.

Pienso medicado

Lo más recomendable es emplear pienso medicado: son alimentos tratados con antibióticos, mucho más seguros y fáciles de utilizar. Es cierto que los peces enfermos suelen perder el apetito, pero por poco que coman ya obtendrán la dosis de medicamento que necesitan.

Inyección

Por complicado que te parezca, la forma más eficaz de controlar la dosis de antibiótico que se le debe suministrar a un pez es la inyección. Efectivamente, hay veterinarios especialistas que son capaces de inyectar los medicamentos a los peces con cuidado y eficacia. Eso sí, es algo muy delicado: ¡ni se te ocurra hacerlo tú si no tienes los conocimientos adecuados!

Geles y pomadas

Y por último, existen geles y pomadas con antibiótico para tratamientos de heridas y úlceras superficiales. Para aplicarlos tendrás que capturar al “paciente” con una red especial, cogerlo con mucho cuidado con la mano y aplicar el producto como indique el prospecto.

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