¿Te has preguntado alguna vez cuántos pelos tiene un gato? Si convives con uno de estos animales, seguro que ya sabrás lo que es que tu casa esté llena de pelos… En este artículo, vamos a ver cómo es el pelo de los gatos y te contaremos algunas curiosidades sobre el manto de estas mascotas

“Debemos cuidar muy bien el pelo y la piel de nuestros gatos para garantizar su salud y bienestar. ¡Se merecen una buena sesión de peluquería profesional de vez en cuando!”

¿Cuál es la cantidad de pelo que tiene un gato?

¡Pues depende! Hay gatos con todo tipo de pelaje e incluso gatos que no tienen pelo. Por eso, no se puede decir un número exacto de pelos que coincida con todos los casos particulares. De todas formas, como media, los gatos suelen tener entre 800 y 1600 pelos por cada centímetro cuadrado de piel.

Los folículos pilosos de los gatos son compuestos. De cada uno de ellos nacen diferentes tipos de pelo:

  • Pelo de guarda: el pelo primario cuya función principal es reducir la pérdida de calor. Es más largo y más duro que los otros tipos de pelos.
  • Pelo de protección: rodea a los de guarda y son más cortos y ásperos. Sirven para proteger al gato de heridas y agentes externos.
  • Subpelo: es más denso, corto y lanoso. Su función es actuar como capa aislante.

Otra curiosidad del manto de los gatos es que el metabolismo cutáneo de estos animales necesita hasta el 30 % del total de las proteínas de la dieta. Por otro lado, un pelo de gato puede crecer entre 0,25 y 0,30 milímetros diarios.

Tipos de pelaje en gatos y sus cuidados

¿Tienes debilidad por los gatos bengala, o te ha ganado el pelo rizado de los german rex? Más allá de su elegancia natural, cada tipo de pelaje necesita atenciones y cuidados específicos, imprescindibles para que permanezca sano con el paso del tiempo, además de reluciente y sedoso. ¡Toma nota!

Gato de pelo corto y suave

El pelo de estos mininos no supera los 2 cm de largo, y muchos gatos domésticos y salvajes han nacido con él.

Un cepillado semanal suele bastar para mantenerlo en perfecto estado, sin nudos y eliminando el pelo suelto. Eso sí, cuando el animal se encuentra en época de muda habrá que intensificarlo y hacerlo dos o tres veces a la semana.

Los cepillos de cerdas naturales y los guantes de goma suave son los más idóneos. En este grupo se encuentran los gatos de raza siamés, bengala, azul ruso… O el maravilloso gato común europeo.

Felinos de pelo largo

Tienen un pelaje que llega a medir 15 cm de longitud, también es una pasada su textura fina y sedosa.

Característico de razas como maine coon, persa o gato del Himalaya, este melenón precisa cepillados diarios y meticulosos con cepillos de cerdas largas o peines de acero inoxidable. Ante todo, para prevenir los temidos nudos.

Gatos de pelaje semilargo

La longitud del suyo suele quedarse en los 5 cm y mientras que su pelo primario es largo y fino, el pelo secundario es corto.

Las razas de este grupo requieren rutinas muy similares a los de pelo largo: el cepillado diario es garantía de un manto saludable y libre de nudos, sobre todo en las axilas, el vientre y las patas.

Son gatos grandes y debido a su manto voluminoso aún lo parecen más. ¡Todo un efecto óptico!

Felinos de pelo rizado

O bien ondulado o bien totalmente rizado, al parecer se debe a alteraciones genéticas espontáneas. Lo bueno es que sus cuidados son bastante sencillos y no suelen perder mucho pelo en época de muda (cuando cambian el de invierno por el nuevo).

Los expertos aconsejan cepillados una vez a la semana, y una alimentación sana y equilibrada para que sus rizos no pierdan la típica ondulación. ¿Razas? Destacan Cornish, German, Devon y Selkirk rex.

Gatos sin pelo

Se piensa que los gatetes de esta categoría nacieron sin un solo pelo sobre su cuerpo. Y de nuevo, por causa ciertas mutaciones genéticas. Pero no es del todo cierto, pues poseen una capa de pelo muy fina. Solo se siente al acariciarlos y recuerda a la piel de un melocotón. Si alguna vez has visto un gato de raza esfinge (sin bigotes y sin pestañas) o un peterbald, ¡ya conoces a los líderes de este grupo!

Principales causas de la caída de pelo en gatos

La piel y el pelaje de los animales nos proporcionan mucha información sobre su estado de salud. Es normal que los gatos pierdan cierta cantidad de pelo. En ocasiones, esa cantidad puede resultarnos incluso excesiva y seguir, no obstante, siendo algo normal.

Sin embargo, la caída desmesurada o las calvas pueden estar indicándonos que existe un problema subyacente al que debemos prestar atención.

Los periodos de muda

Prácticamente todos los gatos pasan por procesos de muda naturales que tienen que ver con el cambio de temperaturas. Los gatos caseros no sufren estas mudas de manera tan severa como lo hacen los gatos callejeros o los silvestres, ya que no están tan expuestos a los cambios de temperatura del ambiente.

La muda suele darse en primavera, para despojarse del exceso de pelo y mantenerse fresquitos, y en otoño, para renovar el pelaje por un manto más grueso y aislante.

Este tipo de caída de pelo en gatos es natural y, por tanto, no debe alarmarnos: el pelo que cae es pelo muerto, y se sustituye por otro manto de pelo nuevo. Simplemente consiste en una herramienta de adaptación al medio ante los cambios de estación.

Alimentación deficiente

El pelo de los animales está formado principalmente por proteínas. Si la alimentación de un gato no tiene la cantidad suficiente de este tipo de nutrientes o si las proteínas que consume son de baja calidad, su pelo se volverá frágil y sin brillo.

Por tanto, es importante proporcionar a los gatos una dieta rica en proteínas y en aminoácidos esenciales. Además, este tipo de dietas ayudan a prevenir otros problemas graves de salud, como, por ejemplo, la diabetes. Ante cualquier duda, el médico veterinario nos podrá orientar sobre la alimentación adecuada para nuestra mascota.

El estrés en los gatos

Estos animales son muy sensibles y rutinarios, cualquier cambio en su entorno puede alterarles: ruidos fuertes, la llegada de otro animal a la casa, una mudanza, obras, cambios de horarios, el nacimiento de un bebé en el seno de la familia, etc. En el lado opuesto, la falta total de estímulos también puede provocar estrés a los gatos, ya que se aburrirán y se deprimirán.

Debemos prestar atención al comportamiento de nuestro minino para poder detectar posibles síntomas de estrés o de ansiedad y así ponerle freno a tiempo: irritabilidad, apatía, falta de apetito, apetito desmesurado, comportamientos repetitivos, etc.

Ante cualquier síntoma anómalo, deberemos acudir al médico veterinario para que nos asesore adecuadamente.

Alergia en gatos

Otra de las posibles causas de la caída de pelo en gatos es la alergia. El principal síntoma de una alergia es el picor excesivo, por lo que el gato que la sufre puede rascarse compulsivamente hasta producirse calvas. Por otro lado, algunas alergias alimentarias también pueden causar alopecia localizada.

Parásitos e infecciones

Los ácaros o las pulgas pueden provocar un rascado compulsivo capaz de producir calvas o caída de pelo excesivo en los gatos. Además, otras infecciones, como las producidas por hongos, también pueden ser las causantes de este problema del pelaje de las mascotas.

Otros problemas de salud por los que se les puede caer el pelo

Los puedes encontrar recogidos en el artículo sobre pérdida de pelo (alopecia) en los gatos del Manual de Veterinaria MSD, aquí te los enumeramos:

  • Problemas circulatorios.
  • Trastornos o desequilibrios hormonales.
  • Insuficiencia renal.
  • Anemia crónica.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Algunas tipologías de cáncer.
  • Insuficiencia hepática.
  • Efectos secundarios de algún medicamento.

Prevención de la caída de pelo en gatos

Para prevenir la caída de pelo en gatos conviene seguir estos consejos:

  • Ser cuidadosos con la higiene del animal. Conviene bañar cuando corresponda a nuestro gato. Si esta labor nos resulta complicada, siempre podemos acudir al experto en Peluquería Canina y Felina para una sesión profesional.
  • Cepillar el pelo del gato con frecuencia. Esto es especialmente importante en gatos de pelo largo. Tenemos que cepillar el pelaje de nuestra mascota para ayudarle a desprenderse del pelo muerto y que este no termine en su estómago.
  • Proporcionar a nuestra mascota una alimentación adecuada rica en proteínas. El médico veterinario puede ayudarnos a determinar cuál es la mejor opción para nuestro gato.
  • Chequear el estado de salud del animal con regularidad. Es imprescindible seguir el calendario de vacunaciones y acudir a la consulta del médico veterinario con regularidad para poder comprobar que el animal está en perfectas condiciones. Por otro lado, ante cualquier signo de que algo no va bien con la salud del gato, deberemos acudir al veterinario lo antes posible.
  • Evitar el estrés. Debemos proporcionar a nuestro gato un entorno en el que se sienta tranquilo y feliz. Además, es importante que juguemos con él y que le dediquemos tiempo de calidad para que no se aburra y se deprima.

Listado de las razas de gatos con mucho pelo

Existen muchas variedades de gatos con mucho pelo y cuentan con unas características estupendas. ¡Veámoslas!

El gato persa

En este blog ya te hemos hablado en otra ocasión sobre el corte de pelo del gato persa. Este animal cuenta con un pelaje largo y sedoso que hay que cuidar muy bien.

Además de su melena, su otra característica destacable es su hocico corto. Por otro lado, también tiene unos ojos grandes y expresivos y unas orejas redondeadas y bajas.

Estos gatos pueden ser de diferentes colores: dorado, azul, blanco, atigrado, con patrón de caparazón de tortuga, etc.

“Los gatos persas tienen un carácter tímido y cariñoso. Además, también son muy inteligentes y perezosos.”

El gato himalayo

Esta raza surgió del cruce entre gatos persas y gatos siameses. ¡Su aspecto es una mezcla de lo mejor de cada una de estas dos variedades!

Los gatos himalayos suelen pesar unos 5 kg. Tienen un pelo largo, suave y muy espeso. Su manto tiene el patrón típico de los siameses, con una máscara oscura en la cara y en las orejas.

El hocico de estos animales no es tan chato como el de los gatos persas. Por otro lado, los ojos los tienen azules y su carácter es dócil y cariñoso.

El gato de Angora

Los gatos de Angora también poseen un manto largo y sedoso. Este manto puede ser de diferentes colores: blanco puro, atigrado, azul, rojo, marrón, plata, blanco y negro, etc. Esta raza se diferencia de la persa en que no tiene el hocico chato.

Por otro lado, son animales muy cariñosos, pero necesitan tranquilidad. Aunque puede seguir a su dueño a todas partes, el gato de angora no acepta bien convivir con otros animales o que haya demasiadas personas alrededor.

Otra de sus características es su gran inteligencia: pueden aprender a obedecer varias órdenes y les encanta jugar a buscar y traer los juguetes.

El gato Maine coon

El Maine coon es un gato de gran tamaño: los machos adultos pueden llegar a pesar hasta 11 kilos (al margen de casos específicos de obesidad). Las hembras suelen ser más pequeñas.

Esta raza es originaria de Norteamérica. Su pelaje es denso y muy suave y se puede presentar en diferentes variedades de color.

El carácter del Maine coon es cariñoso y familiar. Por eso, estos animales son unas mascotas perfectas para los niños. Por otro lado, les encanta el agua y son unos excelentes nadadores.

El gato bosque de Noruega

Esta raza desciende directamente de los grandes gatos nórdicos silvestres que los vikingos llevaban en sus embarcaciones para controlar a las ratas.

Estos gatos son de gran tamaño: su peso oscila entre los 7 y los 9 kilos. Su carácter es afectuoso y despierto. Además, son animales fuertes y ágiles.

El gato sagrado de Birmania

Esta raza de gato tiene un pelo semilargo brillante y sedoso. Su aspecto es parecido al de los gatos siameses y al de los gatos persas.

Tienen, por lo general, un tamaño grande: pesan entre 7 y 8 kilos. Su cuerpo es macizo y fuerte.

La gama de colores de su manto es parecida a la de los siameses, aunque sus patas tienen unos preciosos “calcetines” en blanco puro.

“Los gatos sagrados de Birmania son inteligentes, sociables y muy divertidos. ¡Les encanta jugar!”

El gato ragdoll

El gato ragdoll es originario de los Estados Unidos. La raza surgió en los años 60 del siglo XX. Este animal es de gran tamaño, los machos pueden pesar hasta 9 kilos. Las hembras son más pequeñas.

El manto de este gato es largo o semilargo. Su textura es muy suave y sedosa. Por otro lado, su aspecto es parecido al del siamés.

Una de sus particularidades es que afloja sus músculos cuando se le agarra en brazos. ¡Parece totalmente un muñeco de trapo!

El gato somalí

Esta raza está emparentada con el gato abisinio, aunque este es de pelo corto y el somalí, de pelo semilargo.

El gato somalí es pequeño, puede pesar entre 4 y 5 kilos. Las hembras son de menor tamaño que los machos.

La gama de colores de esta raza va desde los tonos pardos rojizos hasta el color humo pasando por el canela. Su manto tiene una textura sedosa y muy densa.

El gato balinés

Esta raza de gato fue reconocida oficialmente en el año 1960. Es originaria de Estados Unidos. Para conseguir esta variedad, se cruzaron gatos siameses con razas de pelo largo.

Su manto es parecido al del siamés, pero más denso, suave y largo.

El gato curl americano

La principal característica de esta raza es la forma de sus orejas: ¡las tiene ligeramente dobladas hacia atrás!

Esta variedad se originó por mutación espontánea en el año 1981 en California.

El manto del gato curl americano es largo y poco denso. Además, puede presentarse en varios colores. Por lo general, sus ojos son amarillos, verdes o azules.

Estos gatos son cariñosos, traviesos, inteligentes y muy sociables. ¡Les encanta jugar y dejarse mimar!

¿Cuál es el mejor cepillo para gatos?

Hoy en día puedes encontrar una gran variedad de cepillos para gatos. Cada modelo está pensado para un tipo de pelo o para un uso concreto. Antes de comprar uno de estos utensilios para acicalar a nuestra mascota, debemos conocer muy bien las características de su manto. Si tenemos dudas, podemos consultar con el experto en Peluquería Canina y Felina.

Algunos de los cepillos más comunes son los siguientes:

  • La carda: tiene púas finas y sirve para alisar el pelo y para desenredar nudos. Es muy útil para eliminar el exceso de pelo muerto. Se suele usar sobre todo con gatos de pelo largo.
  • El peine para pulgas: tiene púas metálicas muy juntas entre sí, lo cual permite arrastrar las pulgas que pueda tener el animal en su manto.
  • El cepillo masajeador: sus púas son de goma y no lastiman al gato. Es ideal para acostumbrar al animal a la rutina del cepillado.
  • Los cepillos corrientes: también podemos encontrar cepillos simples con los que acicalar el manto de nuestras mascotas. Es importante encontrar un modelo con el que nuestro gato se sienta cómodo. Así, evitaremos que se estrese y que no quiera que le cepillemos el pelo.

Curso de Peluquería y Estética Canina y Felina: ¡especialízate online!

Si siempre has querido trabajar como experto en estética de mascotas, ahora puedes conseguirlo gracias al curso de Peluquería Canina y Felina de Nubika. Esta formación online a distancia te ofrece la mayor flexibilidad posible y la opción de realizar prácticas profesionales.

Prepara tu currículum para poder dedicarte a un ámbito que no deja de crecer en nuestro país. Rellena el formulario y recibirás toda la información que te interesa sobre el curso online de Peluquería Canina y Felina de Nubika. ¡Conviértete en un profesional de la estética de los perros y de los gatos!