Los animales que hibernan se han adaptado para superar las bajas temperaturas del invierno y la falta de alimento durante esta época del año. Descubre más sobre cómo es su proceso, qué especies lo practican y las estaciones en las que se refugian.

¿Qué es la hibernación?

La hibernación es el estado fisiológico de algunos animales en el que quedan en suspensión para adaptarse a las condiciones extremas del invierno. En este proceso, su digestión prácticamente se detiene. Reanudan sus funciones metabólicas con la llegada de las temperaturas templadas y pueden salir de su letargo sin riesgos.

En las épocas más frías del año, en aquellas zonas en las que descienden las temperaturas de manera drástica, el alimento de los animales suele escasear y las condiciones climatológicas suponen un riesgo para la supervivencia. Por eso necesitan mantenerse en pausa durante varias semanas.

¿Cómo se preparan los animales para hibernar?

Los animales que hibernan pasan por un período de hipotermia controlada: desciende su temperatura corporal y se mantiene estable. Así, el organismo pasa a un estado de letargo en el que se reduce el gasto energético, el ritmo cardíaco y el ritmo de la respiración.

Para prepararse para este estado letárgico, estos animales aumentan su ingesta de alimento en los días o meses previos. De esta manera, consiguen reservas de grasa y de nutrientes imprescindibles para la supervivencia.

Por otro lado, estas especies también dejan preparado su nido o su madriguera para permanecer protegidos durante la hibernación. Además, su pelaje se modifica para ayudarles a mantener su temperatura corporal.

10 animales que hibernan y te fascinarán

Desde animales que puedes encontrar cerca hasta especies de lo más exóticas. Descubre algunos de los animales que hibernan para preservarse y cómo son sus procesos.

Las marmotas

Las marmotas son roedores esciuromorfos que hibernan en familiar para mantener su madriguera a una temperatura adecuada. El organismo de estos animalillos experimenta durante la hibernación una bajada drástica de la temperatura: desde los 36 °C hasta los 8 °C.

Las ardillas de tierra

Las ardillas de países muy fríos también hibernan: se enroscan con su cola tapándoles la cara y duermen así durante todo el invierno. No obstante, el sueño de estos animales nunca es demasiado profundo, si necesitan reponer sus reservas nutricionales o si creen que están en peligro, despertarán.

Los lirones

Los lirones hacen acopio de frutos secos y de semillas durante el otoño y comen todo lo que pueden para crear depósitos de grasa bajo su piel para pasar el invierno en letargo. El lirón careto es capaz de reducir su temperatura corporal hasta los cero grados... ¡Y su ritmo cardíaco disminuye hasta casi desaparecer!

Los hámsteres

El hámster en libertad también puede pasar por períodos de hibernación. Estos animales preparan su nido y aumentan la ingesta de comida para hibernar si la temperatura desciende a 15 °C.

Los hámsteres domésticos no suelen necesitar pasar por fases de letargo en invierno dadas las buenas condiciones climatológicas en las que se encuentran dentro de sus casas y la abundancia de alimento.

Los erizos

Sobre octubre o noviembre empiezan a hibernar los erizos. No obstante, si las temperaturas en esos meses son agradables, pueden aplazar la fase de letargo hasta enero. En la hibernación, pueden despertarse para salir a comer o si se sienten amenazados.

Los murciélagos

La temperatura corporal de algunos murciélagos puede bajar hasta los cero grados durante la hibernación. O incluso más, como el caso de los boreales rojizos, que alcanzan hasta los -5 °C.

Los murciélagos también suelen despertar de vez en cuando durante la hibernación. Esto lo hacen para trasladarse a otro lugar más seguro o para restablecer el equilibrio fisiológico eliminando el exceso de agua y los productos de desecho.

Los lémures enanos de orejas peludas

El lémur enano de orejas peludas es el único primate que puede hibernar. Este simpático animalillo se enrosca sobre su cola y duerme protegido en un agujero para superar las temperaturas extremas del calor de la estación seca de su hábitat natural (Madagascar).

Abejas

Al principio del invierno y tras expulsar a los zánganos de la colmena, las abejas obreras se colocan muy juntas dentro de ella para crear una barrera térmica que les permita conservar una temperatura mayor a 10 grados centígrados. La reina se sitúa en la zona donde más calor hace, entre 32 y 37°C. En ese momento, la colonia reduce su ritmo metabólico y comienzan una hibernación conjunta. Aseguran así la supervivencia de la reina, que puede regresar al exterior cuando el frío desciende y volver a anidar para crear una nueva colonia.

Ranas

El caso de muchos de estos anfibios es impresionante. Cuando llega el frío las ranas se acuestan en un tronco, en un montón de hojas o en una madriguera. En ese momento dejan de respirar y el latido de su corazón se detiene. Su temperatura corporal baja tanto, ¡que hasta se forman cristales de hielo en su sangre! Cuando el calor retorna su temperatura corporal sube de nuevo y retoman la respiración donde la dejaron.

Osos

Son varios los especialistas que afirman que los osos realmente no hibernan, sino que ingresan en un “sueño invernal”, esto es, que duermen durante largos períodos de tiempo en la estación más fría del año pero sin llegar a reducir drásticamente su temperatura corporal.

Estos animales son tan grandes que el proceso de aumentar la temperatura de su cuerpo en primavera requeriría un gasto calórico excesivo. Por eso, a pesar de las similitudes entre este sueño y la hibernación, los dos procesos no son iguales, de ahí las discrepancias entre la comunidad científica.

Más formas de latencia distintas de hibernar

Estas son otras formas de latencia que detalla la fundación World Animal Protection que pueden experimentar los animales:

  • Letargo. Es menos intensa que la hibernación, especialmente porque dura menos y la actividad metabólica se reduce, pero no de una forma tan drástica.
  • Brumación. Es el letargo en el que entran los ectotermos (reptiles, anfibios) en invierno. Es menos intensa que la hibernación y pueden moverse, comer y beber.

Diferencia entre hibernación y estivación

El proceso adaptativo de la hibernación se observa sobre todo en especies de sangre caliente, pero los animales no solo se resguardan en invierno. Aquellos que habitan en zonas de temperaturas altas y extremas practican la estivación para protegerse del calor.

La mayoría son especies de sangre fría, pues al contrario que los mamíferos y las aves, no pueden disminuir su temperatura corporal mediante la evaporación, por lo que podrían morir por hipertermia.

Entre los animales que estivan se encuentran:

  • Anfibios como el sapo de las planicies
  • Reptiles como la serpiente cascabel o el cocodrilo
  • Moluscos como los caracoles
  • Incluso algunos peces, como el pez pulmonado africano, que se envuelve en lodo para mantener su temperatura constante y puede permanecer así incluso durante un año. ¡Descubre su fascinante proceso!

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