¿Te gustaría dedicarte a cuidar de los animales salvajes en reservas naturales o parques zoológicos? Si es así, entonces te interesará conocer la alimentación del leopardo, un depredador ecléctico que caza diferentes tipos de animales. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

¿Cómo es la alimentación del leopardo?

La alimentación del leopardo es estrictamente carnívora. Su dieta se compone de los animales que consigue cazar. Cuando escasean sus presas, se convierte en un depredador oportunista: aprovecha para robar la caza de otros animales, como los guepardos o las hienas. Las presas favoritas de este gran felino son los ungulados, es decir, los mamíferos que tienen cascos o pezuñas. Sin embargo, puede comer desde grandes ñus hasta pequeños reptiles e incluso insectos.

Aunque pueda parecer todo lo contrario, la acción cazadora del leopardo favorece la supervivencia de las especies herbívoras de su hábitat. Esto se debe a que, de esta manera, se controla la población de este tipo de animales y se garantiza que su alimento (los pastos verdes) sea suficiente para que la especie entera no desaparezca. Por lo tanto, los depredadores como los leopardos son necesarios para mantener en equilibrio la cadena alimentaria.

¿Qué come el leopardo?

Algunos de los animales de los que se alimentan los leopardos son los siguientes:

  • Antílopes
  • Cebras
  • Impalas
  • Ñus
  • Gacelas
  • Monos pequeños
  • Kudus
  • Nyalas
  • Sitatungas
  • Roedores
  • Conejos
  • Pájaros
  • Serpientes
  • Peces
  • Cerdos salvajes
  • Crías de ciervo
  • Artrópodos como escarabajos peloteros
  • Zorros
  • Martas
  • Chacales
  • Jabalís
  • Cabras montesas

 Los leopardos son unos cazadores extraordinarios capaces de conseguir presas de gran tamaño.

La dieta del leopardo dependerá del tipo de animales que haya en su zona. En el África subsahariana, por ejemplo, puede encontrar hasta 90 tipos diferentes de presas. Sin embargo, este gran felino suele preferir los antílopes medianos. Si captura una presa de mayor tamaño, no podrá subirla a un árbol y otros depredadores podrían arrebatársela.

¿Cuáles son las técnicas de caza del leopardo?

Los leopardos son considerados cazadores perfectos. Una de sus ventajas es que tienen una gran aceleración, lo cual les ayuda a sorprender a las presas de forma fulminante. Estos animales matan por estrangulación o por medio de una mordedura en la nuca. Cuando la presa está muerta, la suben a un árbol. Sus fuertes patas traseras y sus potentes mandíbulas les permiten realizar sin problema esta tarea.

El leopardo caza todo lo que puede, no deja pasar ninguna oportunidad. Por eso, esta especie animal ha conseguido sobrevivir durante millones de años.

Los leopardos suelen cazar desde el atardecer hasta el amanecer. No obstante, en ocasiones también se les puede ver buscando alimento por el día. Por lo general, esto es un síntoma de que sus presas empiezan a escasear por la zona.

Estos grandes felinos son acosadores sigilosos, pueden esperar agazapados durante mucho tiempo hasta que deciden saltar y perseguir a su presa. Además, tienen mucha intuición y son capaces de anticiparse a los comportamientos de los animales a los que atacan. Su pelaje les permite camuflarse y sorprender mejor a sus presas. Por otro lado, cuando descansan sobre las ramas de los árboles tienen una visión más amplia del entorno.

¿Cómo es el leopardo?

Como se puede deducir de su nombre, en la antigüedad se creía que los leopardos eran unos animales híbridos, una mezcla entre un león y una pantera. No obstante, aunque están emparentados con los leones, los jaguares y los tigres, representan una especie distinta (Panthera pardus).

El leopardo, al igual que el resto de felinos, es un mamífero carnívoro. Los felinos del género Panthera, entre los que se encuentra el leopardo, tienen la particularidad de que pueden rugir gracias a una modificación de su hueso hioides.

Por otro lado, es uno de los grandes felinos que mejor se adaptan al entorno. Por eso, su distribución es muy extensa: lo podemos encontrar en gran parte de África, en Oriente Medio y en ciertas zonas de Asia, sobre todo en Sri Lanka y en la India.

Para vivir, suelen preferir hábitats en los que poder esconderse, dónde haya una buena cantidad de presas y dónde no compitan por ellas con otros grandes depredadores. Por lo tanto, los podemos ver en bosques, en selvas, en sabanas, en sembrados, en zonas rocosas e incluso en desiertos.

¿Cuáles son las características del leopardo?

Aunque existen algunas diferencias entre las distintas subespecies de leopardo, por lo general todas comparten ciertas particularidades. Veamos, a continuación, cómo son las características principales de estos elegantes felinos.

Estatura y peso

Los leopardos suelen tener una longitud de entre 91 cm y 1,91 m. A esto hay que añadirle el largo de la cola: entre 58 y 110 cm. Su altura a la cruz es de entre 45 y 78 cm.

Con respecto al peso, los machos se sitúan entre los 37 y los 90 kg y las hembras entre los 28 y los 60 kg.

Morfología

Este animal tiene una silueta maciza, una cabeza redondeada y una cola larga y fina.

Sus patas son muy potentes. Tiene cinco dedos en las de delante y cuatro en las de detrás. Todas sus garras son retráctiles, como las de los gatos.

Pelaje

El manto de los leopardos es de color amarillento y tiene manchas oscuras en forma de roseta. Su patrón se asemeja bastante al de los guepardos y al de los jaguares.

También existen ejemplares con el pelaje completamente negro. Estos animales reciben el nombre de panteras negras (sucede lo mismo con los jaguares negros). Aunque su cuerpo es todo negro, de cerca se puede percibir igualmente la forma de las rosetas de su patrón.

Hábitos

Los leopardos tienen por costumbre dormir durante el día y cazar durante la noche. Para descansar, se suben a los árboles o se esconden entre la vegetación.

Por otro lado, son animales solitarios. No obstante, los cachorros dependen de las madres hasta que tienen un año de edad. Después de ese período, aún permanecen otro año con ellas.

Reproducción

Las hembras de leopardo tienen un celo de siete días, más o menos. Normalmente dejan de reproducirse cuando cumplen los ocho años y medio. El período de gestación de las hembras dura unos tres meses (de noventa a ciento cinco días).

En cada camada de leopardos puede haber entre uno y seis cachorros. Sin embargo, lo más común es que sean dos, tres o cuatro. Cuando nacen, los cachorros pesan aproximadamente un kilo. No suelen abrir los ojos hasta una semana después. Cuando las madres van a cazar, los esconden entre la vegetación para alejarlos de los depredadores.

Esperanza de vida

La esperanza de vida de los leopardos es de unos veinte años. No obstante, los animales que residen en los zoos suelen vivir más tiempo que los ejemplares silvestres.

La principal amenaza de estos magníficos animales son los seres humanos: la caza furtiva, la destrucción de los hábitats, el tráfico de animales, etc. Por otro lado, suelen competir por las presas con otros grandes depredadores (tigres, leones, guepardos, hienas, osos, etc).

¿Qué diferencias hay entre un leopardo y un guepardo?

El guepardo también pertenece a la familia de los félidos. Es el animal terrestre más veloz del mundo con una velocidad de hasta 115 km/h en carreras cortas. Este animal posee una pequeña cabeza y orejas cortas. Lo que lo diferencia de otros felinos es una línea negra, que va desde la parte interna del ojo hasta el hocico, la cual le sirve para mejorar su visión y reducir los resplandores del sol.

Su corazón es grande en proporción al cuerpo, le permite bombear sangre a su organismo con más fuerza. La cola puede ser tan larga como la mitad del largo de su cuerpo y les sirve de equilibrio en casos de persecuciones. A diferencia del tigre o león, su sistema de vocalización no es por medio del rugido, sino por un sonido agudo parecido al de un ave. Entre las principales diferencias entre guepardo y leopardo destacan:

  • Caza. Los estilos de caza del guepardo y el leopardo no se parecen en nada entre sí. El guepardo prefiere conservar sus fuerzas y no acechar a sus presas hasta estar seguro de que la distancia que lo separa de su objetivo es la adecuada para que no se escape. Mientras que el leopardo, prefiere un estilo de caza más directo. Suele acechar desde las copas de los árboles por lo que sus saltos y su corpulencia le son de gran utilidad cuándo llega la hora de enzarzarse en una lucha.
  • Hábitat. En cuanto al hábitat de los leopardos y guepardos debemos destacar que este primer grupo se adapta con mayor facilidad a los cambios en el entorno. El guepardo no abandona la sabana africana, mientras que el leopardo puede sobrevivir sin problemas en selvas o bosques. El guepardo necesita grandes extensiones de terreno para vivir y hoy en día se ve muy amenazado por la pérdida de su hábitat. Además, al contrario del leopardo, que se ajusta a vivir cerca de la gente, para el guepardo es más complicado debido a su naturaleza tímida.
  • Reproducción. En cuanto a la reproducción, los guepardos se reproducen durante todo el año y las hembras ovulan cuando tienen contacto sexual con los machos, un proceso que se conoce como ovulación inducida. El guepardo es polígamo, por lo que la hembra buscará otros machos para que la fecunden, y cada camada será de entre dos y cuatro crías. Por su parte, las hembras de leopardo tienen un celo de siete días.

¡Especialízate con el Curso de Cuidador de Animales de Zoológico!

¿Quieres encargarte de la alimentación del leopardo en una reserva o en un parque? Rellena el formulario para obtener toda la información que necesitas sobre el Curso de Auxiliar Veterinario y Cuidador de Animales de Zoológico de Nubika. ¡El programa didáctico es amplio y de calidad!

Esta formación especializada te prepara para que puedas entrar de manera inmediata en el mercado de trabajo. Las oportunidades laborales son amplias: en nuestro país tenemos unas 160 reservas naturales, 121 parques zoológicos y 32 parques naturales…

Con este curso en tu currículum podrías conseguir un puesto en uno de estos centros. ¡Apúntate ahora!