Para ajustar la ración de una vaca en lactancia temprana aquejada de cetosis subclínica hay que compensar la carencia de energía y de determinados nutrientes en su dieta. Esta enfermedad reduce de forma significativa la producción de leche e implica un gasto importante para los ganaderos. Además, es una patología relativamente común: en 2021, el estudio ‘Invited Review: Ketosis Diagnosis and Monitoring in High-Producing Dairy Cows’Dairy’ (Lei, M. A. C., & Simões, J) estableció una prevalencia mundial cercana al 20%.
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Qué es la cetosis en vacas
La cetosis es una enfermedad del metabolismo de los animales. En las vacas se da sobre todo durante la época de lactancia temprana (los primeros días en los que la vaca da de mamar al ternero). En esa época las vacas consumen mucha más energía: si su dieta no está lo suficientemente equilibrada, el organismo del animal recurrirá a las reservas de grasa. El consumo de dichas reservas provoca que las cetonas o cuerpos cetónicos se disparen, concentrándose en los tejidos y fluidos corporales.
Al igual que sucede con la cetosis, son muchas las patologías que se pueden tratar mediante un control eficaz de la nutrición en animales. Tanto si hablamos de explotaciones ganaderas o avícolas, como si tratamos con animales de compañía: mascotas, exóticos… En cualquier caso, un Máster en Nutrición y Dietética Animal completará tus estudios de veterinaria y ampliará tus perspectivas profesionales, abriéndote nuevos caminos laborales que merece la pena explorar. No dudes en informarte.
¿Qué tipos de cetosis bovina existen?
Aunque la cetosis puede desaparecer por sí misma sin tratamiento alguno, su incidencia supone una disminución importante en la producción de leche. Además, afecta también a la capacidad reproductiva de los animales. Para atajarla hay que ajustar la ración de la vaca en lactancia temprana, para lo cual es fundamental saber qué tipos de cetosis padece el animal. En general, nos encontramos con dos opciones:
- Cetosis clínica. Esta patología es fácil de identificar y de tratar, ya que muestra síntomas visibles. Los animales se muestran inapetentes, pierden peso, sus heces están secas, baja su producción de leche y en algunos casos muestran signos de nerviosismo.
- Cetosis subclínica. Es la más peligrosa de las dos, ya que los animales que la padecen no muestran signos visibles de enfermedad. Para saber si la vaca la padece hay que hacer análisis de sangre, leche y orina, en busca de un incremento de cuerpos cetónicos. Si no se detecta, las vacas que la padecen pueden sufrir cetosis clínica e inflamaciones del útero, desarrollando problemas en la producción de leche y posible descenso de la fertilidad.
Cómo ajustar la ración de una vaca en lactancia temprana con cetosis subclínica
A la hora de ajustar la ración de una vaca con cetosis subclínica, es fundamental no alterar su dieta de forma radical. El período peripartal es una época delicada: los cambios pueden afectar al animal y a la producción de leche. En cualquier caso, es imprescindible implementar cambios graduales y paulatinos en su alimentación: sobre todo, aumentando el aporte energético para compensar el desgaste.
La dieta recomendada por los veterinarios especializados en nutrición animal se compone de carbohidratos digestibles, maíz ensilado, una proporción moderada de proteína y forraje de calidad que contenga un porcentaje de fibra del 18%, como mínimo. Además, conviene realizar aportes específicos como los siguientes:
- Maíz y heno de alfalfa, como precursores de ácido propiónico
- Vitamina B12 o multivitamínicos, yodo, cobalto y fósforo
- Glucosa, dextrosa y fructosa
- Medicamentos como glucocorticoides y propilenglicol
- Sales minerales y aminoácidos
La prevención, la mejor medida
Como en muchos otros casos, tanto en la medicina animal como en la humana, en el caso de la cetosis subclínica lo mejor es prevenir. Si las vacas están bien alimentadas y cuidadas, tienen espacios cómodos donde vivir y no sufren de estrés, será mucho menos probable que desarrollen esta y otras enfermedades.
En cuanto a la nutrición, los expertos recomiendan controlar la dieta de las vacas tanto durante el período seco como en el posparto. En el período seco la alimentación debe incluir por lo menos 12 kg de materia seca por animal: habrá que ajustar la ración de manera que tenga una densidad de 1.32Mcal/Kg de materia seca, con lo que se obtendrán cerca de 15 Mcal (megacalorías) de energía neta por día.
Además, las vacas deben tener acceso cómodo a bebederos y comederos, una cama agradable y acogedora, espacios con ventilación adecuada y facilidad para relacionarse con el resto del rebaño. Y un consejo más: hay expertos que recomiendan suministrar aceite de anacardo a las vacas para reducir la aparición de cetosis subclínica. Este aceite ayuda a digerir mejor la fibra y el almidón, aumentando los niveles de ácido propiónico y reduciendo los de ácido acético y butírico.
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