Por mucho que quieras a tu peludo, ¿te monta una batalla campal cada vez que quieres ponerle guapo? No todas las mascotas caninas son dóciles y tranquilas cuando llega el momento. Para saber cómo cortar el pelo a un perro que no se deja hay dos claves esenciales: grandes dosis de paciencia, y a veces, recurrir a otros métodos para rebajar la ansiedad que el proceso puede producir al animal. Sigue leyendo para descubrir los “secretos” de los profesionales: verás cómo se termina convirtiendo en una experiencia positiva para los dos. ¡No tires la toalla!

Cómo cortar el pelo a un perro que no se deja: antes de empezar…

Cortar el pelo a nuestras mascotas no es cualquier cosa. Para empezar, más allá de su papel estético, su manto actúa de barrera protectora contra el frío y también les protege de la acción de los rayos UV, evitando quemaduras. Antes de ponerte al lío, es muy importante consultarlo con nuestro veterinario de confianza. Otro aspecto crucial es tener identificado su tipo de pelaje (duro, rizado, corto o largo), lo que te ayudará a respetar la naturaleza del animal y a mejorar su bienestar.

En este artículo vamos a ver los fundamentos básicos sobre cómo cortar el pelo a un perro que no se deja. Pero, sin duda, la mejor opción es acudir a un experto en peluquería canina. Si te ves en este perfil, cada vez más valorado (por los cuidados higiénicos y estéticos que garantizan los profesionales a los animales de compañía), no dejes de plantearte realizar un Curso de Peluquería Canina y Felina de calidad. Es una manera excelente de meter la cabeza en este mundo.

Lo mejor de obtener formación especializada es que no solo aprenderás las principales técnicas de corte, en función de las singularidades de cada raza. También conocerás cuáles son los cuidados higiénicos esenciales para estas mascotas, atendiendo a su morfología, anatomía y fisiología. Quién sabe: tal vez con el tiempo veas que esto es lo tuyo y decides convertirlo en el trabajo de tu vida. Y quizá termines montando tu propia peluquería canina o te orientes más a las visitas a domicilio… ¡Los límites los pones tú!

Cómo mantener quieto a un perro para cortarle el pelo

Entonces, ¿cómo cortar el pelo a un perro que no se deja? La estrategia no implica recurrir a la fuerza para sujetarlo, ni aplicar órdenes autoritarias “de manual”. Este tipo de recursos suelen empeorar aún más la situación: lo más probable es que el animal se sienta aún más incómodo, e incluso intente salir despavorido si puede.
Lo mejor que podemos hacer es empatizar con él, asociando este ritual tan importante para sus cuidados estéticos e higiénicos con estímulos positivos. Establecer una serie de pautas de comportamiento, con idea de que vaya ganando confianza y deje de sentir miedo cada vez que se huele que toca cortarle el pelo. Sin olvidarnos de estar relajados: él lo notará. Estos consejos te ayudarán:

  • Deja que se familiarice con los artículos de peluquería. Olisquear las tijeras o el secador pueden servir para que no se ponga nervioso cuando llegue el momento de usarlos.
  • Prémiale por haberse portado bien. Si le gustan las golosinas, ¡perfecto! Eso sí, siempre con moderación.
  • Repite estos gestos varias veces al día, durante días. Habrá más posibilidades de que nuestro amigo se acostumbre a tenerlos cerca.
  • Prueba a cortarle un trocito de pelo. Hazlo cuando notes que se empieza a familiarizar con los artículos. El proceso es sencillo: acerca la tijera y corta un trocito, premiándole después.
  • Avanza poco a poco, sin perder de vista su lenguaje corporal. Si ves que se deja, sigue cortando con mucho cuidado y muy atento a sus gestos. Sobre todo, si alguna vez ha mostrado tendencia a morder durante la sesión.
  • Continúa con la sesión, si notas que está tranquilo y no se opone.

Si estas prácticas funcionan, también pueden ser aplicadas en las tareas de cepillado y secado que vendrán después del corte. Y si te interesa conocer más consejos de quienes más saben de esto, hazlo de forma amena e interesante escuchando pódcast de profesionales, como el de Bloggroomer o Artero TV.

Si decides llevarle a la “pelu”... ¡Esto te interesa!

Por mucha paciencia y buen rollo que le echemos, a veces cortar el pelo a nuestra mascota no deja de ser un trauma (para él y para ti). Si ya has probado con el refuerzo positivo, el ejercicio físico intenso antes de poneros al lío, e incluso con aromaterapia a base de lavanda (y nada)… ¡Llévalo a una peluquería canina de toda confianza! Será una decisión acertadísima. Los profesionales cuentan con el saber y la experiencia necesarios, y seguro que han lidiado con perretes imposibles en más de una ocasión. Saldréis ganando todos.

Puede sonar chocante, pero algunas mascotas muestran cuadros de ansiedad o estrés cuando acuden a una peluquería canina. El ruido de las herramientas, la manipulación física, que haya otros animales… ¡Demasiados estímulos! Resumiendo, algunos de estos “clientes” tampoco se lo ponen fácil a sus profesionales, que son conscientes de la gran responsabilidad que conlleva hacer bien el primer corte.

Entonces, ¿cómo cortar el pelo a un perro que no se deja cuando llega al salón de peluquería? Echa una mano a los y las profesionales, y sigue estos consejos para tranquilizar a tu mascota:

  • Dejar ver al perro que saben lo que hacen. Así reducen su resistencia, y generan en él confianza y seguridad.
  • Transmítele tranquilidad. Que no vea que te pones nervioso, porque él se pondrá aún más.
  • Propicia las rutinas. Ayúdale a tener claro qué le van a hacer: cuanto antes lo, memorice, antes se relajará. Si es posible, que siempre le corten el pelo en la misma mesa y con los mismos utensilios. Se recomiendan tijeras de bajo ruido.
  • Busca atención personalizada en un entorno relajado. Lo ideal es que siempre pueda atenderle el mismo el profesional de la peluquería.
  • Hacer visitas cortas previas a la peluquería. Solo para que conozca el lugar y se acostumbre a él y al equipo profesional
  • Entrénale en casa. Haz que se acostumbre a ciertos gestos, como cepillarles el pelo.

¿Qué sedante se le puede dar a un perro para cortarle el pelo?

A veces, cortar el pelo a un perro que no se deja de ninguna manera puede implicar recurrir a la sedación autorizada. Hay que insistir en que estos sedantes solo se plantean para casos muy difíciles, y su objetivo es dejarlos relajados, no completamente dormidos. Una vez tomada la decisión, los centros de estética adoptarán una serie de medidas para no poner en riesgo la salud del animal: por ejemplo, una evaluación previa de la salud de la mascota para ver si es viable o no.

Solo si el animal está en perfectas condiciones se llevará adelante la sedación. Y siempre, con el consentimiento de sus cuidadores y la autorización y evaluación de un veterinario de confianza. En estos casos, la sesión de peluquería se suele centrar más en realizar un corte lo más práctico posible, dejando en un segundo plano la estética.

Algunos de los sedantes que pueden emplearse, siempre pautados por un veterinario, son las benzodiacepinas (diazepam, por ejemplo) y las fenotiazinas (como la acepromacina). Suelen administrarse vía oral y producen en el animal un efecto relajante de acción rápida.

Aprende cómo cortar el pelo de un perro que no se deja, ¡y mucho más!

Lograr que el momento “peluquería en casa” no sea un trauma para tu mascota está genial. Pero ahora que lo has conseguido, igual te has dado cuenta de que te molaría muchísimo dedicarte al mundo de la estética animal. ¡Es una gran idea! Pero para alcanzar este objetivo, necesitarás la mejor formación posible…

Un buen comienzo puede ser rellenar el formulario que ves en esta web. Recibirás información sobre un Curso de Peluquería Canina y Felina con una excelente calidad formativa, que puedes hacer de forma presencial y online. Además de un temario propio impartido por docentes vocacionales, podrás realizar hasta 100 horas de prácticas profesionales. El objetivo es introducirte en empresas del sector, para vivir en primera línea cómo son estos entornos laborales y adquirir experiencia.

Cuando lo finalices, estarás mucho más cerca de empezar a ejercer una profesión que vive un gran auge en España: ¡ya hay más de 12.000 estilistas caninos ejerciéndola! Podrás llamar a la puerta de centros de estética, peluquerías, clínicas veterinarias… Ahí fuera hay un montón de peludos y gatos con pelazo, a los que dejarás aún más guapetones. Y todo, gracias a tus habilidades como estilista. Suena bien, ¿verdad? ¡Pues hazlo realidad!