Terapia Asistida con Animales: los perros de terapia

perros de terapia

Cualquier minutillo que pasemos en compañía de un animal puede ser ya de por sí terapéutico, ¿verdad? Acariciar su tripa peluda es toda una actividad de mindfulness capaz de conectarte con el presente, sobre todo si esa tripita es la de un gato, que enseguida te hará saber que el momento es ahora: el momento de detenerte antes de perder tu meñique (prueba mejor detrás de las orejas).

Pasar un momento tranquilo en el sofá con tu mascota o uno divertido corriendo por el parque consigue devolverte a la realidad después del estrés cotidiano. Te reconecta con tu sentido del tacto, con el de la vista, con el del oído y hasta con el sentido del humor. La relación humano-animal está llena de ventajas para nuestra salud y la de ellos.

Sin embargo, existen situaciones y condiciones especiales que exigen el papel de un profesional capacitado y el de un animal adiestrado. Son muchas las circunstancias personales que pueden requerir de un tratamiento terapéutico concreto dirigido por un equipo especializado.

Si te interesa formarte para ser parte de ese equipo profesional, tenemos a tu disposición nuestro curso de Terapia Asistida con Animales. Pero, para ir familiarizándote con algunas cuestiones específicas de esta formación, hoy te hablamos de uno de los tipos de terapeutas de tripa peluda: los perros. Conozcámoslos un poco mejor.

 

Intervenciones Asistidas con Animales: los perros

En artículos anteriores te hemos explicado en qué consisten las Intervenciones Asistidas con Animales (IAA) para que tuvieses la información suficiente para decidirte a realizar un curso que te capacite para desempeñar esta profesión tan interesante.

Resumiendo, para refrescar la memoria: las IAA son actividades diseñadas para mejorar las funciones físicas, psicológicas sociales o cognitivas de una persona y que se llevan a cabo con la asistencia de un animal de compañía entrenado para ello.

Las actividades que se pueden llevar a cabo en las IAA se clasifican de la siguiente manera:

  • Actividades Asistidas con Animales (AAA)
  • Terapia Asistida con Animales (TAA)
  • Educación Asistida con Animales (EAA)

En estas intervenciones pueden ayudar animales de diferentes especies que hayan sido previamente adiestrados para realizar las labores necesarias con seguridad y bajo la supervisión del especialista. Sin embargo, los animales que más nos ayudan en estas actividades son los que más tiempo llevan a nuestro lado en la historia: los perros. Veamos algo más sobre los perros de terapia y sus ojillos de buenazos. ¡Sigamos!

 

Diferencias entre los perros de terapia y los perros de asistencia

Lo mismo que distinguimos entre Actividades Asistidas con Animales y Terapia Asistida con Animales, podemos diferenciar dos tipos de perros según intervengan en unas u otras de estas intervenciones. Por tanto, por un lado, tenemos a los perros de asistencia y, por el otro, los perros de terapia.

Los perros de asistencia son los que ayudan a las personas con diversidad funcional o intelectual, como pueden ser invidentes o personas en silla de ruedas, a realizar las labores cotidianas como caminar de manera segura por la calle o abrir cajones.

Por otro lado, los perros de terapia se encargan de colaborar en los tratamientos terapéuticos de personas con autismo o con riesgo de exclusión social, por ejemplo. Son un apoyo emocional en las sesiones de un psicólogo, psiquiatra o fisioterapeuta.

 

Terapia Asistida con Perros

Ya hemos hablado en este blog sobre la terapia asistida con animales y la historia del perro o sobre los tipos de terapia con animales. La relación de cooperación entre los perros y los humanos tiene una tradición muy sólida. Ambas especies nos beneficiamos de las ventajas de esta histórica amistad.

Dentro de la terapia asistida con animales, los perros nos ayudan de mil maneras posibles. La labor de un perro de terapia puede:

  • Mejorar la concentración
  • Potenciar las habilidades sociales
  • Disminuir el estrés y la presión arterial
  • Aumentar la empatía y la autoestima
  • Disminuir la sensación de soledad y abandono

En las terapias asistidas con perros el especialista propicia el vínculo afectivo entre paciente y animal. El perro, por medio de este vínculo, proporciona cariño y entendimiento de tal forma que su compañía puede funcionar como antidepresivo natural.

 

El perro de terapia: tipos y características

El perro de terapia debe reunir unas características tanto físicas como de comportamiento para poder garantizar una sesión segura y respetuosa para las personas y para el propio animal. Algunas de esas características son:

  • Sociabilidad: tienen que ser animales acostumbrados y predispuestos al trato con personas
  • Seguridad: un animal seguro de sí mismo pero sin llegar a sobre pasar los límites de la confianza
  • Aplicado: los perros de terapia son animales trabajadores que se esfuerzan en desempeñar su labor pero sin dejarse llevar por un exceso de energía
  • Afabilidad: no puede ser un animal agresivo, sino uno estable, sensible y complaciente
  • Motivación: a los perros les gusta ayudar y realizar tareas, el perro de terapia tiene que disfrutar con su trabajo por respeto hacia sus necesidades

Otra característica que se puede tener en cuenta es que sean perros que no suelten demasiado pelo para así reducir el riesgo de provocar una reacción alérgica.

Algunas de las razas más comunes en este tipo de intervenciones son: los Labradores, los Golden Retriever, los Galgos, los Poddle o los Pastores Alemanes.

Los perros de terapia pueden ser de diferentes tipos dependiendo de las labores en las que colaboren:

  • Perros para psicoterapia
  • Perros para terapia ocupacional
  • Perros para terapia educativa (terapias con niños)
  • Perro para logopedia
  • Perros para fisioterapia
  • Perros para educación especial

Como puedes ver, el perro es un animal muy versátil a la hora de colaborar con especialistas médicos en la asistencia terapéutica de las personas con necesidades especiales.

 

Tal vez el futuro de tus sueños esté en ser el especialista que acompañe a estos animales y sus panzas terapéuticas en sesiones de asistencia. Si esta profesión te está mirando con ojitos como los de un perro que pide pan, ¡no lo dudes más! Apúntate al curso de Terapia Asistida con Animales de Nubika. ¡A por ello!

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