Para abrir una residencia canina, los permisos son solo uno de los aspectos a contemplar. También es necesario tener formación, saber cómo gestionar la contabilidad y la fiscalidad del negocio, contar con las instalaciones adecuadas… En este artículo encontrarás una guía práctica y completa para comenzar tu negocio sabiendo por dónde pisas. Ponte en marcha y anímate a emprender una aventura ilusionante, perfecta para dog lovers y profesionales del sector veterinaria.
Cómo abrir una residencia canina: permisos y formación
En teoría, para abrir una residencia canina no hace falta formación alguna. Si tienes el espacio, cuentas con personal bien formado y contratas los servicios de una gestoría especializada, podrías llevar tu negocio (o dejar que otros lo lleven) sin saber absolutamente nada sobre perros y otros animales. Pero si eres un apasionado por el mundo canino y quieres ser parte activa de la empresa, mucho mejor: disfrutarás de tu trabajo y aprovecharás al máximo tus conocimientos.
Una buena manera de adquirir conocimientos esenciales es realizar un Curso de Auxiliar y Asistente Técnico Veterinario de calidad. Te formarás para trabajar con canes y otras mascotas, aprenderás todo lo necesario sobre mantenimiento y gestión de las instalaciones, te prepararás para tratar con los dueños y podrás asistir al médico veterinario cuando se requieran sus servicios. Piénsatelo: merece la pena.
En cuanto a los permisos necesarios, son los siguientes. Más adelante los desarrollaremos en profundidad:
- Licencia de Actividad o Apertura
- Cumplimiento de Normativas Sanitarias y de Bienestar Animal
- Estudio de Impacto Ambiental
- Permiso de Apertura
- Registro en el Censo Canino (solo en algunas CCAA)
¿Qué normativa se aplica a la apertura de una residencia canina?
Las normas que hay que cumplir para abrir una guardería canina son de varios tipos. Hay normativa estatal, autonómica y municipal, además de acuerdos a nivel europeo sobre bienestar animal. En general, estas son las leyes, decretos y normativas que hay que tener en cuenta:
- Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Si vas a montar la residencia en unas instalaciones nuevas, hay que revisar el PGOU del ayuntamiento, provincia o concejo para asegurarte de que el terreno es apto para ubicar las instalaciones. En estos casos, lo mejor es utilizar terrenos calificados como rústicos, ya que son más económicos y no suelen presentar problemas a la hora de albergar este tipo de negocios.
- Normativa sobre Protección Animal. Además de las normas que imponga cada Comunidad Autónoma, actualmente la norma general la regula el ‘Decreto 1119/1975, de 24 de abril, sobre autorización y registro de núcleos zoológicos, establecimientos para la práctica de la equitación, centros para el fomento y cuidado de animales de compañía y similares’. A pesar de ser una norma antigua y obsoleta, los requisitos fundamentales siguen vigentes en la actualidad. Si quieres saber más, no te pierdas este artículo sobre qué es un núcleo zoológico y cómo obtener uno.
- Código de Protección y Bienestar Animal. Es el texto oficial que regula la normativa sobre Bienestar Animal en España, de obligado cumplimiento. Lo puedes descargar aquí.
Además, existen herramientas prácticas y gratuitas que te pueden ayudar a comprobar que tu residencia canina cumple con la normativa. Por ejemplo, la ONG Wild Planet Trust tiene una guía práctica que permite controlar los indicadores positivos y negativos del bienestar animal en negocios e instalaciones. Fácil de utilizar, en solo 15 minutos obtendrás un análisis preciso. ¡Échale un vistazo!
Permisos necesarios para poner en marcha la actividad
Si partes de unas instalaciones ya montadas y verificadas, hay una serie de pasos que te podrás saltar. Pero si vas a montarlas de cero o quieres acondicionar alguna edificación existente que no haya servido antes como residencia canina, deberás obtener todos y cada uno de los permisos que listamos a continuación.
Viabilidad Urbanística
Para construir o adaptar una edificación y convertirla en residencia canina, necesitarás una licencia de obras. Para obtenerla, tendrás que contratar a un profesional (ingeniero o arquitecto técnico) que realice un proyecto acorde a las especificaciones de este tipo de espacios, reflejadas en las normativas que comentábamos en la sección anterior.
Licencia de Actividad o Apertura
Una vez dispongas de las instalaciones y el personal, el paso siguiente es obtener la licencia de actividad o apertura. Para ello, deberás presentar una memoria técnica en el Ayuntamiento donde se describan los servicios ofrecidos, las medidas que se tomarán para controlar el posible el impacto ambiental (puede que tengas que realizar un estudio, dependiendo del enclave donde se encuentre la residencia), el cumplimiento de las exigencias autonómicas en cuanto a Bienestar Animal y todas las especificaciones sobre higiene, ventilación y salubridad y seguridad, tanto para las personas como para los animales.
Permiso de Apertura y Registro en el Censo Canino
A la hora de abrir una residencia canina, obtener el permiso de apertura será el último paso a superar. Por otra parte, infórmate si en tu Comunidad Autónoma es obligatorio registrar el negocio en algún registro o censo de centros de animales de compañía (o similar).
¿Cómo deben ser las instalaciones de una residencia canina?
Para conseguir los permisos necesarios, las instalaciones deben ajustarse a una serie de requisitos. En general, estas son las características que deben tener para que sus “huéspedes” esperen felices y cómodos el regreso de sus compañeros humanos:
- La residencia canina debe estar ubicada en un lugar lo suficientemente aislado del contacto con posibles enfermedades, parásitos, plagas, etc.
- Las instalaciones y equipamiento deben proporcionar un espacio higiénico, seguro y que haga posible llevar a cabo acciones zoosanitarias de forma rápida y fácil.
- El espacio debe contar con suministro de agua potable e instalaciones para la eliminación segura de residuos.
- La residencia tiene que disponer de recintos o jaulas específicos para aislar a animales enfermos, que sean fáciles de limpiar.
- Debe haber medios homologados para la limpieza y la desinfección de recintos, equipamiento y vehículos, así como métodos para la eliminación higiénica de los cuerpos de animales muertos.
- El equipo de la residencia canina ha de contar con un protocolo definido y aprobado para la higiene y la profilaxis de los animales, diseñado o refrendado por un médico veterinario colegiado o un técnico cualificado.
- En la residencia se dispondrá de un programa para manejar a los animales de la forma adecuada, garantizando su salud y su bienestar.
¿Te gustaría abrir tu propia residencia canina?
Tanto si tu sueño es montar tu propia empresa, como si estás valorando trabajar en un negocio de estas características, has elegido una fantástica profesión. Cada vez son más los humanos que desean que sus mascotas se alojen en espacios bien atendidos y de calidad, cuando no pueden estar con ellas de forma temporal. La demanda no hace más que crecer, y contar con la formación adecuada te puede servir de gran ayuda.
¿Lo ves viable? Entonces, no dudes en rellenar y enviar el formulario. A cambio, recibirás información completa y detallada sobre un curso de Auxiliar y Asistente Técnico Veterinario que allanará tu camino hacia la meta. Aprenderás todo lo que necesita un profesional para trabajar en una residencia canina, y obtendrás una cualificación que te permitirá trabajar en recintos de este tipo y adquirir experiencia para finalmente abrir tu propio negocio. ¡No pierdas la oportunidad!





