El condicionamiento operante en perros es un conjunto de técnicas con las que moldear las conductas de las mascotas. Es una de las más eficaces, por eso es una práctica habitual que se aprende en un Curso de Adiestramiento Canino para desarrollarlo profesionalmente y adecuar el entrenamiento a cada animal.
¿Qué es el condicionamiento operante y cómo funciona?
El condicionamiento operante es una técnica de aprendizaje basada en que el comportamiento del perro y otros animales puede ser moldeado mediante el uso de recompensas o castigos. Como curiosidad, este principio también ayuda a educar a los humanos, por eso se aplica en psicología y pedagogía a través de la corriente conductista.
El condicionamiento operante usa recompensas y castigos para corregir conductas indeseadas y reforzar las positivas.
Este enfoque utilizado en el entrenamiento canino para enseñarles a responder a comandos, corregir comportamientos no deseados y fomentar los positivos. Es una vertiente que nace del condicionamiento clásico en perros ideado por Pávlov y que ahora está más que instaurado. Pero debes saber cómo aplicarlo, ¡vamos!
Principios básicos del condicionamiento operante aplicados al adiestramiento canino
El condicionamiento operante es otro tipo de aprendizaje asociativo. Se basa en el desarrollo de conductas en función de las consecuencias, no en función de los estímulos (como en el condicionamiento clásico). Los principios de este condicionamiento fueron desarrollados por el psicólogo Burrhus Frederic Skinner.
En este tipo de aprendizaje se refuerzan con premios las conductas espontáneas del perro que deseamos que este repitan. Así, el condicionamiento operante tiene dos vertientes: el refuerzo y el castigo, que a su vez pueden ser positivos o negativos. Por eso, se articula sobre cuatro patas: el refuerzo positivo, el refuerzo negativo, el castigo negativo y el castigo positivo.
¿Qué es el refuerzo y el castigo en el condicionamiento operante en perros?
La base de esta técnica de entrenamiento canino es el refuerzo y el castigo. Etolia, un centro especializado en etología veterinaria, sintetiza qué es cada uno de estos conceptos aclarando las dudas que puedan surgir:
- Un refuerzo son las técnicas que fomentan que una conducta se repita.
- Un castigo son las técnicas que hacen que una conducta deje de realizarse.
Técnicas de reforzamiento positivo y negativo en perros
Como adelantamos, el condicionamiento operante en perros tiene cuatro áreas: el refuerzo positivo, el refuerzo negativo, el castigo negativo y el castigo positivo. Ten presente que, en este contexto, positivo significa añadir y negativo eliminar. ¡Al lío!
- Refuerzo positivo. Busca la repetición premiando una conducta deseada, generando un estímulo agradable inmediatamente después de un buen comportamiento.
- Refuerzo negativo. Consiste en eliminar un estímulo negativo para el perro, para animarlo a que a realice una conducta deseada.
- Castigo positivo. Añadir un estímulo desagradable cuando el perro realice una conducta indeseada, para que experimente una asociación negativa y no la repita.
- Castigo negativo. Eliminar un estímulo agradable para el perro cuando realice una acción indeseada, para que el perro no la repita por no perder algo que valora.
En el condicionamiento operante en perros, positivo significa añadir y negativo eliminar.
Ejemplos prácticos para aplicar el condicionamiento operante
La teoría puede resultar confusa sin un enfoque práctico. Por eso, te exponemos aquí abajo varios ejemplos donde se puede aplicar el condicionamiento operante y cómo desarrollarlos.
El condicionamiento operante en perros puede aplicarse para enseñar a sentarse, no saltar sobre la gente o evitar ladridos excesivos.
Enseñar a sentarse
Es un clásico: pedirle al perro que se siente y que este obedezca. Es un proceso gradual, pero la mejor técnica para lograr esta conducta es el refuerzo positivo, es importante tener en la mano un premio listo para dárselo. Toma nota de cómo puede ser el entrenamiento:
- Sostén el premio frente al perro y di el comando “siéntate”.
- Si el perro se sienta solo, felicítalo con el premio. Si no, lleva la golosina detrás de su cabeza, para que la siga con la vista y le invite a sentarse.
- Nada más obedecer al comando, dale el premio y felicítale también verbalmente para transmitirle entusiasmo. Por ejemplo, diciendo “buen chico”.
- Tienes que repetir este comando, pero con sesiones cortas para no abrumar al perro. Así es como refuerzas positivamente el comportamiento.
- Reduce las dosis de premios gradualmente para lograr que el perro responda al comando con tu voz por repetición y no esperando recibir las gominolas.
Enseñar a no saltar sobre la gente
Es un problema habitual en animales que desean socializar con las personas. El mejor enfoque de adiestramiento es el castigo negativo desde el condicionamiento operante en perros. Descubre aquí el paso a paso:
- Cuando el perro salte sobre una persona, debes darte la vuelta e ignorarle.
- Espera a que el perro tenga las cuatro patas sobre el suelo.
- Una vez calmado, procede a darle toda tu atención y caricias, incluso premios si lo ves conveniente.
- Así el perro asocia que solo recibirá atención estando calmado y no saltando sobre las personas.
- La clave es la repetición: siempre que pase, haz el mismo procedimiento hasta que haga una asociación.
Enseñar a que pare de ladrar
Puede esconder mucho el ladrido excesivo en perros: miedo, agresividad, protección... Pero es importante enseñar al perro a no ladrar para devolverle a la calma y evitar que se altere. ¿Cómo lograrlo con el condicionamiento operante? Usando bien el refuerzo positivo o el castigo positivo. ¡Toma nota!
- Identificar los momentos en los que el perro empieza a ladrar. Por ejemplo, cuando invitas a alguien a casa y para el animal es un extraño.
- Decidir un comando que decirle al perro, por ejemplo “silencio” o “tranquilo”.
- Dependiendo de la reacción del perro, tendrás que aplicar el refuerzo positivo o el castigo positivo:
- Si el perro responde al momento, practica el refuerzo positivo dándole un premio y caricias.
- Si el perro continúa ladrando, aplica el castigo positivo captando su atención con un sonido correctivo y repite el comando.
- La clave es la repetición: asegúrate de que siempre que empiece el ladrido excesivo, tomar esta ruta hasta que el perro responda al comando.
Origen del condicionamiento clásico de Pávlov y sus experimentos
Iván Pávlov (1849-1936) fue el primer ruso en ganar un Premio Nobel de Fisiología o Medicina. Una eminencia en su campo y, además, pionero en el trato ético a los animales en los experimentos. Consideraba a los perros de sus investigaciones como parte de su equipo y los sedaba y cuidaba cuando tenía que tratar con ellos.
Pávlov hizo grandes contribuciones a la ciencia. El condicionamiento clásico es de las más populares, que vio la luz en 1903, y todavía sigue siendo relevante en el adiestramiento canino e influyó en otras disciplinas, como la psicología o pedagogía.
Pero, ¿en qué consistió este experimento? Resumiendo lo que explican en profundidad en este artículo de El País:
- Pávlov observó que el perro empieza a salivar al acercarle comida al hocico.
- Pero también puede salivar sin tener la comida presente. Basta con olerla o incluso que esté cerca una persona que se encarga de alimentarles.
- Esto llevó a probar la hipótesis de si se podía despertar el reflejo de la salivación por estímulos externos y a voluntad.
- El fisiólogo empleó estímulos como metrónomos, timbres o bocinas para producir la salivación a voluntad. Pero con campanas, casi nunca.
- Esto demostró que cuando se somete al perro a un estímulo de forma repetida, se despierta el reflejo.
Aplicaciones del condicionamiento clásico en el entrenamiento canino
El condicionamiento clásico de Pávlov se aplica a diario en el adiestramiento canino, porque es una técnica efectiva para que el perro asocie un comando con una acción de forma efectiva y va más allá de la salivación y comida.
Estos son algunos ejemplos:
- Usar comandos de voz para que el perro obedezca, como “siéntate” o “ven”.
- Aplicar presión con la correa para influir en la dirección del perro caminando con él.
- Se pueden desensibilizar a los perros a estímulos negativos para ellos, como el ruido de tormentas o fuegos artificiales, asociándolos a experiencias positivas.
- Dar premios a los perros en presencia de personas para mejorar su sociabilización.
- Aplicar estímulos calmantes en situaciones estresantes para que el perro pueda relajarse.
- Emplear estímulos positivos con la ausencia del humano para que el animal pueda manejar la ansiedad por separación.
- Preparar al animal para la visita al veterinario y reducir su ansiedad o agresividad con estímulos positivos.
- Emplear las cajas y jaulas como estímulo positivo para que el perro asocie esos espacios como un lugar seguro.
- Emplear estímulos negativos leves para cambiar conductas indeseadas, como por ejemplo ladridos excesivos.
Cómo establecer asociaciones positivas en tu perro
Premios, gestos, comandos... Conoce las principales tácticas con las que establecer asociaciones positivas en tu perro y reforzar el condicionamiento clásico. ¡Y pruébalas!
- Debes crear un ambiente positivo en el que el perro se sienta cómodo y protegido en el proceso de aprendizaje, además libre de distracciones.
- Junta el condicionamiento clásico con el refuerzo positivo. Cuando tu perro obedezca la orden, dale al momento un premio que puede ser una golosina un juguete o una muestra de afecto para que haga una asociación positiva.
- Tienes que ser constante, especialmente al principio, para que el perro entienda la asociación entre la orden y la recompensa.
- Hazle todo tipo de halagos cuando obedezca para que tenga un refuerzo positivo sobre sus progresos y le motive a seguir aprendiendo.
- Concentra las sesiones en periodos cortos porque pueden fatigarse rápido con tanto estímulo y ser contraproducentes.
- Combina el entrenamiento con juegos y actividades que estimulen al perro y le diviertan para que tenga una asociación positiva de esos ratos.
- Sé gradual cuando estés introduciendo a tu perro en entrenamientos y comportamientos nuevos que pueden ser abrumadores.
- Debes tener mucha paciencia con todos los progresos que haga el perro, porque es un esfuerzo para el animal hacer las asociaciones y debes transmitir confianza y seguridad para que sea más fluido.
Retos y consideraciones en el condicionamiento clásico
El condicionamiento clásico es una técnica probada con fundamento científico y que ayuda cada día a todo tipo de perros a tener un aprendizaje eficaz. Sin embargo, presentar una serie de retos que deben abordarse en las sesiones. ¡Conócelos!
- Los perros pueden confundir estímulos usados en el contexto del condicionamiento y, por lo tanto, tener dudas sobre cómo actuar.
- Trabajar para que el perro poco a poco deje de necesitar el estímulo externo para obedecer o hacer una acción, porque puede pasar que si no asocia el estímulo condicionado con el incondicionado deje de responder.
- Realizar el ejercicio del condicionamiento clásico dentro de un timing, porque si no se cumple una sincronización entre el estímulo condicionado e incondicionado el comando deja de ser eficaz.
- Trabajar muy bien la intensidad del estímulo dentro del condicionamiento clásico en perros. Porque, en vez de generar una respuesta positiva, puede ser abrumador, despertar ansiedad o desagrado.
- No alterar el aprendizaje cuando estés trabajando el condicionamiento clásico con otras técnicas que puedan confundir al perro y ralentizar su progreso.
Impacto del condicionamiento clásico en el comportamiento canino
- Para cambiar comportamientos en el perro que puedan ser perjudiciales para su salud, la convivencia familiar y social.
- Ayudar a que el perro pueda socializar con otros animales y personas sin que le puedan los nervios y la ansiedad o la agresividad.
- Estrechar la relación entre el humano y el perro, favoreciendo un entorno de confianza y en el que el animal responde con positividad ante las órdenes.
- Fomentar que el animal esté más tranquilo, ponga raya su ansiedad y agresividad al haber estado expuesto a estímulos positivos que cambien su percepción de esos estresores.
¿Qué es el estímulo condicionado?
Un estímulo condicionado es aquel incentivo que promueve una respuesta concreta tras un proceso de condicionamiento clásico. Este estímulo, que en principio no provoca de manera natural ninguna reacción específica, se asocia a una reacción por medio de las técnicas de aprendizaje del condicionamiento clásico.
Algunas de sus características son las siguientes:
- Empiezan de manera neutra, es decir, no provocan una respuesta espontánea.
- Producen la misma reacción que el estímulo incondicionado al que van asociados.
- La intensidad de respuesta puede variar de unas veces a otras dependiendo de varios factores.
- Se puede dar un segundo estímulo condicionado. Es decir, es posible asociar una segunda respuesta diferente ante el mismo estímulo.
- La asociación puede desaparecer. Si se deja de estar en contacto con el estímulo, es posible que desaparezca su efecto asociativo. A esto se le conoce como extinción.
El Adiestramiento Canino y el estímulo condicionado
Se puede utilizar el estímulo condicionado en el entrenamiento canino, sobre todo en las actividades de socialización del animal. Las técnicas de este aprendizaje utilizan las emociones del animal para conseguir reforzar conductas que queremos que se repitan.
Por otro lado, el adiestramiento suele basarse en técnicas que utilizan reforzadores de conducta. Un ejemplo de reforzador condicionado es el clicker, un aparato que emite un chasquido y que se usa en el adiestramiento canino.
Durante el proceso de entrenamiento, el adiestrador hace que el animal asocie el sonido del clicker a una conducta concreta, como saltar, estarse quieto, sentarse, etc.
Los castigos son refuerzos negativos, es decir, estímulos que disuaden al animal de hacer algo. Sin embargo, el adiestramiento en positivo, basado en refuerzos positivos, está demostrando una mayor eficacia. Este tipo de adiestramiento, además, es menos cruel y mejor para el bienestar general del perro.
Cada entrenador tiene sus técnicas preferidas y sus métodos de enseñanza. No obstante, para conseguir adiestrar a un perro de manera profesional es importante conocerlas todas y saber en qué se basan.
¡Fórmate online y dedica tu carrera a mejorar la conducta canina!
El condicionamiento operante en perros es una práctica efectiva, que logra resultados con consistencia y esfuerzos. Formándote puedes dedicarte profesionalmente a cambiar la conducta de los perros y hacer que las familias tengan una convivencia armónica.
Con el curso semipresencial de Adiestramiento Canino de Nubika te prepararás con expertos y los recursos para dirigir los entrenamientos con ojo profesional. Rellena el formulario y que sean nuestros asesores los que te expliquen los detalles. ¡Adelante!





