Los perros pueden presentar diferentes problemas de conducta, por lo que conviene identificar cuál es la causa subyacente de los comportamientos anómalos y algunas estrategias para poder solucionarlos.
Por otro lado, también es necesario conocer aquellas actitudes que no suponen ningún problema y que ayudan en la comunicación con el animal para tener una relación más estrecha. ¡Conoce los detalles en este artículo!
Factores que influyen en la conducta de un perro
La conducta de los perros tiene cierto componente innato y cierto componente adquirido a través del aprendizaje. Por eso, aunque hay comportamientos de naturaleza genética, es posible cambiar una conducta no deseada por medio del adiestramiento.
De todas formas, para trabajar con una conducta específica, lo primero es saber por qué se produce o cuáles son los detonantes. Algunos de los múltiples factores que pueden influir son:
- La genética.
- El estrés.
- El miedo.
- Una mala socialización del cachorro.
- El cachorro ha sido separado demasiado pronto de la madre y de los hermanos.
- El estrés de la madre durante el embarazo.
- Malas experiencias en el pasado.
- Abusos y castigos.
- Enfermedades o problemas de salud.
- Insuficiente ejercicio físico.
- Falta de enriquecimiento ambiental.
- Falta de atención y de cariño.
¿Cómo se comunican los perros para saber si tienen problemas de conducta?
Entender el comportamiento de los perros es esencial para la relación animal-humano. Además, las emociones del perro también tienen mucho que ver en la creación del vínculo afectivo que facilita la comunicación.
Esta relación y este vínculo evitan comportamientos negativos en los perros, como la agresividad, y previenen el abandono de estas mascotas por parte de los dueños.
Por todo esto, la comunicación es la base de toda relación. Aunque los perros no hablen, eso no significa que no se comuniquen con nosotros por medio de:
- Su lenguaje corporal.
- Sus vocalizaciones (ladridos o llantos, por ejemplo).
- Su forma de comportarse.
- Su estado de ánimo.
- Incluso su salud lo dice todo por ellos: depresión, ansiedad, caída de pelo, apatía, anorexia, etc.
Los problemas de comportamiento más comunes en perros
Los perros pueden presentar diversos comportamientos no deseados que hacen que la convivencia se resienta. Por eso, debemos tratar de comprender lo que les sucede y ayudarlos a cambiar su conducta.
La agresividad en perros
Los perros no nacen siendo agresivos, detrás de este tipo de conducta siempre hay un desencadenante. Adiestrar a un perro agresivo es un proceso de rehabilitación, por lo tanto, implica comprender al animal y ayudarle.
Cuando un perro se muestra agresivo, está tratando de decirnos algo importante y debemos averiguar qué es: que está enfermo, que le están tratando mal, que no conoce otra manera de comunicarse con su entorno, etc.
El ladrido
Los perros suelen ladrar para defender su territorio de los extraños, para saludar, para pedir que les presten atención, para defenderse, para jugar, cuando sienten dolor, cuando se frustran, cuando saludan a otro perro, etc.
Pero si lo hacen en exceso, puede ser una muestra de miedos, nerviosismo, ansiedad... Y conviene ayudarle a superarlos para que no esté sometido a ese estrés y facilitar la convivencia.
El miedo en los perros
Al igual que nos sucede a los seres humanos, los perros también pueden sufrir fobias y miedos. Estos miedos pueden ser hacia personas (en general o a algunas en concreto), cosas, lugares, otros animales, etc.
Este problema no es exclusivo de los perros que han sufrido malos tratos, también se puede producir por la falta de habituación o de costumbre.
Una de las fobias más frecuentes en estos animales es el miedo extremo a los fuegos artificiales y petardos.
La ansiedad por separación en perros
La ansiedad por separación es uno de los trastornos psicológicos más frecuentes en los perros. Este trastorno puede llegar a tener consecuencias graves (tanto para el propio animal como para su entorno).
Los perros con ansiedad por separación suelen mostrar comportamientos no deseados cuando se quedan solos en casa y, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Clínica Veterinaria de Pequeños Animales, estos pueden ser los síntomas:
- Lesiones materiales del entorno a través de la masticación o destrucción.
- Vocalización a través de ladridos o quejidos.
- Eliminación inapropiada a la hora de orinar y defecar.
- Puede presentar signos de estrés autonómico, como taquicardia, taquipnea o temblores.
- Muestra conductas de hiperapego, por ejemplo con un seguimiento constante del cuidado.
Conductas efusivas en los perros
La excitabilidad es también muy frecuente entre los perros, pero este comportamiento puede suponer un problema en determinadas circunstancias. Se trata de conductas efusivas peligrosas o muy molestas: saltar sobre las personas, corretear por todas partes con demasiado entusiasmo, ladrar, etc.
Aunque sean muestras de cariño y alegría, podrían terminar rompiendo cosas, tirando al suelo a las personas más débiles o lastimando a los niños.
Los perros que muerden
Estos animales utilizan la mordida para comunicarse con su entorno, especialmente cuando son cachorritos y empiezan a explorarlo todo. Sin embargo, a medida que van creciendo, hay que enseñarles a controlar su mordida y a no lastimar a los demás. Por eso, es importante saber cómo adiestrar a un perro para que no muerda.
El perro no permite que se le toque
Ciertos perros no toleran que se les manipule o que se usen delante de ellos ciertos objetos. Aunque puede deberse a que han sufrido abusos o malos tratos, también es posible que simplemente no estén acostumbrados.
Por ejemplo, hay perros que no dejan que les limpien los dientes porque es algo muy molesto. En estos casos conviene realizar ejercicios de adiestramiento en positivo.
Hace sus necesidades donde no debe
Este puede ser un gran problema para la convivencia. Los perros que hacen sus necesidades donde no deben pueden estar teniendo un problema de salud o simplemente no han aprendido todavía a hacerlo fuera de casa.
Lo mejor es que un experto en Adiestramiento Canino evalúe el caso concreto y, si es necesario, que el médico veterinario examine al animal.
La coprofagia
La coprofagia es bastante habitual entre los cachorros. Como ya hemos dicho, estos pequeñajos exploran su entorno a través de la mordida y, en consecuencia, se llevan todo a la boca.
Poco a poco irán perdiendo esta conducta. Sin embargo, en perros adultos es motivo de preocupación y debemos consultar con los expertos para evitar males mayores (por ejemplo, infecciones).
Las estereotipias en perros
Las estereotipias son acciones o gestos repetitivos y compulsivos que los perros realizan sin tener un motivo aparente. Dichas acciones pueden ser, por ejemplo, dar vueltas sobre sí mismos, mordisquearse la cola, deambular emitiendo vocalizaciones, etc.
Suelen aparecer cuando el perro no puede desarrollar algún aspecto importante de su conducta biológica y natural o cuando es privado de estímulos.
Cómo identificar el origen mal comportamiento de los perros
La etología es la rama de la biología y de la psicología que estudia el comportamiento de los animales. Esta área del conocimiento nos permite conocer mejor a los perros y comunicarnos de manera eficaz con ellos (y ayuda a corregirlos).
Como norma general, para remediar comportamientos no deseados en el perro es recomendable:
- Descartar problemas de salud acudiendo al médico veterinario.
- Descartar otros problemas: animales que ve desde la ventana, malos tratos, miedo a algo de su entorno, etc.
- Utilizar el entrenamiento positivo: premiar conductas deseadas y no castigar las no deseadas. Hacer ejercicios para que el perro aprenda comandos que nos permitan detener la conducta no deseada: “tranquilo”, “para”, “habla/calla”, etc.
- Asegurarte de que tiene cubiertas las necesidades básicas. Una alimentación sana y ejercicio regular componen la base para un estado de ánimo adecuado.
- Crear rutinas. Esto permite al animal estar más tranquilo y saber cómo actuar en cada momento.
- Acudir a un especialista. Si la conducta no mejora, es imprescindible ir a un centro de Adiestramiento Canino para que un experto ayude al animal.
Cómo abordar el comportamiento problemático canino
- No crees una relación de dominación con tu perro. Una relación sana nunca debe estar basada en la interacción desigual y la jerarquía.
- Fíjate en las reacciones de tu perro. Estos animales suelen mostrar su incomodidad en situaciones en las que no saben cómo reaccionar con bostezos, estornudos, lamiéndose los labios, poniéndose rígidos, mirándote fijamente a los ojos, etc.
- Identifica el significado del movimiento de la cola. Este es uno de los mayores sistemas de comunicación del perro. Aprende a diferenciar los distintos tipos de movimiento y su significado: alegría, cautela, miedo, etc.
- Básate en el adiestramiento en positivo. Cuando tu perro tenga un comportamiento adecuado, recompénsale por ello. ¡Evita el castigo por completo!
- Presta atención a su estado de ánimo. Si se aburre mucho, puede acabar sufriendo estrés y comportándose negativamente. Por otro lado, si está alegre y animado, querrá jugar contigo y que le hagas caso.
- No interpretes su conducta bajo el prisma del comportamiento humano. Los perros son animales, y, por tanto, tienen hábitos y actitudes propios de su naturaleza. Por ejemplo, si tu perro te lame la cara es para mostrarte cariño, por lo que no debes reaccionar negativamente ni reñirle por ello.
- Busca el motivo de un comportamiento negativo. La agresividad puede indicarnos que el animal sufre un problema de salud, que tiene algún tipo de miedo o que algo malo le sucede (maltrato por parte de otra persona, que hay un animal salvaje cerca de casa, etc.).
Comportamientos comunes en los perros que no suponen un problema
- Comer el césped o las plantas. Algunos expertos creen que esto deriva del lobo y que puede deberse a ese conocimiento intrínseco de que las plantas poseen propiedades antiparasitarias naturales. Por otro lado, tal vez las usen para purgarse cuando se encuentran mal.
- Esconder huesos. A estos animales les gusta guardar comida, juguetes, o huesos para esconderlos de otros animales.
- Mirar fijamente a los ojos. Esto lo hacen tanto para mostrarse alerta ante una amenaza, como para demostrarnos cariño y atención.
- Inclinar la cabeza. ¡No lo hacen para parecer adorables! Muchos perros hacen esto para escuchar mejor o para ver algo con mayor claridad. Sin embargo, si el animal se mantiene mucho tiempo en esta posición, tenemos que ir al veterinario para descartar que tenga problemas de salud, como ácaros en las orejas, por ejemplo.
- Perseguirse la cola. Muchos animales hacen esto simplemente porque es divertido. No obstante, también puede indicar un trastorno compulsivo o un problema de salud, como picores en la piel de la cola.
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